El epicentro del buen gusto

Es un poco complejo hablar del buen gusto cuando hay una basta diversidad de gustos en cada persona, pero también es verdad que los medios y la publicidad son quienes le dan forma y color a este tema. Existe el buen gusto por la pintura y decoración, moda, cocina, etc; pero hablemos de Francia: es un país de alto renombre por su gastronomía, arquitectura y por supuesto la moda, por algo París es capital de la moda mundial.

Al principio creía que esos atuendos mostrados en los desfiles de moda como el Paris Fashion Week solamente se mostraban sobre esa pasarela, o que modelos de revistas con lujosas prendas de vestir y peinados espectaculares solo estaban hechos para mostrarlos en ese tipo de medios. Fue cuando decidí conocer más de cerca el país del queso, la dama de hierro y las boinas, cuando me llevé una exitante sorpresa.

Cuando a finales del año 2012 llegué a la capital francesa, pasando inmigración y de camino a la correa para recuperar mi equipaje, venía yo conversando con una jovencita merideña que visitaba el país también por primera vez comenzamos a mirar lo que había a nuestro alrededor, admirando en primer plano el exquisito gusto arquitectónico de la terminal de ese reconocido aeropuerto, en segundo lugar habían muchos otros viajeros caminando en todas las direcciones y yo con mi boca abierta admirando el tan buen gusto para vestir que todos mostraban; era como la parte de una película en cámara lenta en la que el pueblerino llega a la gran ciudad y queda petrificado con todo, esos looks de invierno que siempre desee portar, los cuales el clima venezolano no nos permite, pomposos abrigos en piel, guantes de cuero, zapatos y botas de sueños, lujosos accesorios; no podía creer que estaba viviendo mi propia semana de la moda de París y directamente desde su principal aeropuerto. La chica que aún caminaba a mi lado, con un gesto de OMG más o menos como el mio derrepente dice, "wow,  aquí todos los chicos parecen modelos". Con esas palabras ella le puso el sello a mis pensamientos y desde ese momento supe que me lo iba a pasar cañón.

Salí del aeropuerto via centro de Paris, con la calefacción a millón en el auto porque la temperatura que me dio el saludo de bienvenida fue  -1 °C, nada mal para los 33 °C que hacía en maiquetia cuando el avión había despegado 10 horas antes. Mis primeras impresiones de la Ciudad fue *O* ...el metro pasando por encima de avenidas, tranvías super fashions pasando de un lado al otro, mucha gente bella, linda ropa, ojos azules por doquier, un verdadero paraíso para la superficialidad. Mientras más me adentraba al centro de la ciudad, caía en estrechas calles las cuales me dejaban descubrir las vitrinas de tiendas, peluquerías, restaurantes, y el desfile de moda que había comenzado en el aeropuerto aun tenia lugar sobre las aceras del centro de la ciudad.

Al ver desde el auto y a lo lejos, la parte alta de la torre Eiffel, fue el momento de éxtasis, vista desde la plaza de La Concordia, comienzo de la avenida más bella del Mundo, Avenida de los Campos Eliseos. Minutos más tarde me encontraba a los pies de la gran dama de hierro, uno de los monumentos, landmarks o sitio turístico más visitado y fotografiado del mundo. Aunque estés en el lugar y te tomes miles de fotos, no puedes creer que estás allí, al lado de un "fashion icon", una obra de arte, el signo más francés que pueda existir, incluso aún más que el queso Camembert, La Marsellesa, Napoléon, el general De Gaulle,  François Mitterrand, Marianne y Juana de Arco.

Ella, esa dama de hierro, que en realidad fue construida para una exposición y luego ser desmontada, finalmente llegó para quedarse; y aunque muchos le hicieron la guerra para hacerla desaparecer porque arruinaba la muy cuidada estética de la ciudad, esta pasó a ser la estructura más representativa de la arquitectura francesa y en especial de la ciudad de París,  dominando el horizonte y siendo la torre más alta del país, incluso por encima de todos los rascacielos que se encuentran no muy lejos de ella y a su vista en el limítrofe barrio de La Défense.

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